MINISTERIO PARROQUIAL EN LA TRADICIÓN DE SANTA CRUZ

“Trabaja sin cesar para atender el rebaño que se te ha confiado”.

 

III.       EL ESPÍRITU DE COLABORACIÓN CON LOS DEMÁS PARA QUE SE SIENTAN CON PODER PARA SER MINISTROS ACTIVOS DE LA EVANGELIZACIÓN POR MEDIO DE LA FORMACIÓN ESPIRITUAL Y TEOLÓGICA

 

El padre Moreau nunca quiso que las mujeres y los hombres de Santa Cruz trabajaran aislados de aquellos que podían ayudarles. Los religiosos de Santa Cruz nunca debían ser un grupo de ministros elitistas. Promovía varias clases de colaboración con los demás para aumentar la efectividad de los servicios ofrecidos. Esto era esencial en los ambientes educativos, pero era verdad en los métodos para el funcionamiento de las parroquias asociadas con Santa Cruz. Escribía cartas a aquellos que estaban familiarizados con Santa Cruz para pedir apoyo económico, ayuda y vocaciones.

 

El entendimiento de la colaboración del padre Moreau refleja la teología del Cuerpo de Cristo según san Pablo. Hay muchos miembros, cada uno tiene una contribución para hacer, pero hay un solo cuerpo, la comunidad de seguidores y compañeros de Jesús. El padre Moreau escribe sobre el espíritu de colaboración:

 

“Todos los miembros tienen que cultivar el espíritu de amor mutuo y cooperación y desear de corazón el bienestar de la Asociación como un todo... No habrá un solo miembro de nuestra Asociación que no haga su propia contribución al progreso de la Asociación, de acuerdo con su fortaleza, su habilidad intelectual y sus aptitudes particulares. Uno hará el trabajo intelectual y otro hará el trabajo manual; éste enseñará, aquél administrará, y así esta actividad de cada persona ayudará a la comunidad, y la actividad de la comunidad, ayudará a cada persona”.

 

La colaboración significa que ninguno de nosotros está solo.

 

El reto de hoy en día es encontrar maneras para que todos los miembros de la comunidad parroquial puedan participar en la continuación de la misión de Jesús. El llamado a vivir el Evangelio no se hizo a unos cuantos solamente. Todos los seguidores de Jesús tienen que vivir el ejemplo que Él estableció y continuar el trabajo que Él empezó. La colaboración florece en un ambiente donde hay comprensión y aceptación de nuestra interdependencia mutua para vivir ese ejemplo y continuar ese trabajo. Cualquier forma de elitismo o aislamiento no es consecuente con la tradición de Santa Cruz ni con los valores del Evangelio.

 

1.         Identifique algunos ejemplos del “espíritu de colaboración” que están sucediendo en la parroquia.

2.         ¿Cómo se motiva a la gente a ser “ministros activos de evangelización?”

3.         ¿Cuáles programas ofrecen “formación espiritual y teológica” para los feligreses?”